La atención, esa poderosa habilidad cognitiva, ha adquirido cada vez más importancia en el mundo moderno. Desde la infancia hasta la adultez, su dominio se ha vuelto un desafío en una sociedad dominada por la constante distracción.

En España el diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención (TDA) y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) ha registrado un incremento del 36%  en la última década. Esta estadística alarmante nos impulsa a reflexionar sobre la importancia vital de entrenar la atención desde los primeros años de vida.

¿Qué es la atención?

La atención es un proceso cognitivo complejo y fundamental que nos permite seleccionar y enfocarnos en información específica mientras ignoramos o filtramos otras distracciones. Es una capacidad mental crucial que nos permite interactuar con nuestro entorno, procesar información, tomar decisiones y realizar tareas con eficiencia.

La capacidad de mantener la atención sostenida en una tarea, cambiar entre diferentes tareas según sea necesario y regular la concentración son aspectos fundamentales de la atención. La atención no solo involucra enfocarse en un estímulo específico, sino también tener conciencia de nuestra capacidad para seleccionar, dirigir y mantener el enfoque en esa información.

La atención es el recurso más valioso y escaso en la actual economía de la información

¿Cómo funciona la atención?

La atención es un proceso cerebral complejo que implica varios sistemas neuronales y áreas, los cuales juegan roles cruciales en dicha capacidad:

  • Redes Neuronales de la Atención: Diversas áreas cerebrales, como el córtex prefrontal, el lóbulo parietal y el sistema reticular activador, están involucradas en la atención. Estas regiones colaboran para regular la concentración y la capacidad de enfocarse en tareas específicas.
  • Procesamiento Sensorial y Atención: Nuestros sentidos actúan como puertas de entrada a la atención. Por ejemplo, cuando escuchamos un sonido fuerte o vemos un objeto brillante, estas señales sensoriales activan áreas cerebrales relacionadas con la atención para priorizar esa información.
  • Atención Selectiva y Filtros Cognitivos: La atención selectiva nos permite dirigir nuestro foco hacia ciertos estímulos mientras ignoramos otros. Esto se logra mediante filtros cognitivos que nos permiten enfocarnos en lo relevante y suprimir distracciones.
  • Mecanismos de Enfoque y Concentración: La concentración en una tarea específica implica la activación de circuitos neuronales que mantienen el enfoque en esa tarea. La liberación de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina contribuyen a la atención sostenida.
  • Flexibilidad Atencional: Nuestro cerebro tiene la capacidad de cambiar de una tarea a otra de manera fluida. La flexibilidad atencional nos permite alternar entre diferentes estímulos o tareas según las demandas de la situación.

Estos procesos cerebrales trabajan en conjunto para regular nuestra atención y permitirnos interactuar de manera eficaz con el entorno. La comprensión de estos mecanismos nos brinda perspectivas valiosas sobre cómo mejorar nuestra atención y cómo las prácticas como la meditación o el entrenamiento de la atención pueden influir positivamente en estos procesos cognitivos.

Los diferentes tipos de atención

La atención es un proceso complejo y multifacético que involucra diversos tipos de enfoque mental. Estos tipos de atención son habilidades cognitivas fundamentales que nos permiten interactuar con nuestro entorno y cumplir con las demandas de las tareas diarias. Identificar y comprender estos tipos nos brinda una visión más profunda de cómo funciona la atención y cómo podemos mejorarla.

1. Atención Sostenida: Este tipo de atención implica la capacidad de mantener el enfoque en una tarea específica durante períodos prolongados sin distraerse. Es crucial en actividades que requieren concentración continua, como estudiar, trabajar en proyectos a largo plazo o realizar tareas meticulosas que demandan dedicación constante.

2. Atención Selectiva o Focalizada: Se refiere a la habilidad de dirigir la atención hacia un estímulo particular mientras se ignora el resto. Por ejemplo, leer en un entorno ruidoso y enfocarse en las palabras del libro, filtrando los ruidos externos, es un acto de atención selectiva.

3. Atención Dividida: Implica la capacidad de prestar atención a múltiples estímulos o tareas simultáneamente. Este tipo de atención es vital en situaciones donde se requiere realizar varias actividades al mismo tiempo, como cuando un conductor maneja mientras está atento a las señales de tráfico y las condiciones del camino.

4. Atención Alternante: Refiere a la habilidad de cambiar rápidamente el enfoque entre diferentes tareas o estímulos. Por ejemplo, alternar entre responder correos electrónicos y atender llamadas telefónicas en el trabajo representa la capacidad de atención alternante.

5. Atención Sostenida y Vigilancia: Este tipo de atención está relacionado con mantenerse alerta durante períodos prolongados para detectar cambios o estímulos específicos en el entorno. Es crucial en situaciones que requieren monitoreo constante, como la seguridad en ciertos trabajos o la supervisión de actividades complejas.

Comprender estos tipos de atención es esencial, ya que cada uno juega un papel crucial en nuestra vida diaria y en la forma en que interactuamos con el mundo que nos rodea. La práctica y el desarrollo de estos tipos pueden mejorar nuestra capacidad para concentrarnos, resolver problemas y realizar tareas de manera más eficiente.

Descifrando el enigma: TDA vs TDAH

Es crucial entender las diferencias entre el TDA y el TDAH para poder abordar eficazmente estos trastornos.

El Trastorno por Déficit de Atención (TDA) se caracteriza por dificultades en mantener la atención, organizarse y terminar las tareas, mientras que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) implica no solo problemas de atención, sino también hiperactividad o impulsividad.

En el TDAH, la hiperactividad e impulsividad suelen ser evidentes. Los individuos con este trastorno pueden parecer inquietos, distraídos y tener dificultades para controlar sus impulsos. Por otro lado, el TDA puede pasar desapercibido debido a que quienes lo padecen pueden ser callados y pasivos, mostrando problemas de atención sin la presencia de comportamientos hiperactivos.

Sin atención no hay memoria

La atención es el pilar más importante en el proceso de aprendizaje porque supone un prerrequisito para que ocurran los procesos de consolidación, mantenimiento y recuperación de la información.

La atención actúa como primer filtro que selecciona y dirige nuestra percepción hacia la información relevante, mientras que la memoria retiene y almacena dicha información para un uso futuro.

Cuando prestamos atención a algo, estamos facilitando la codificación de esa información en nuestra memoria. En otras palabras, la atención juega un papel crucial al determinar qué información se procesa y se almacena en la memoria a corto, medio y largo plazo.

Una atención enfocada y sostenida ayuda a consolidar los recuerdos, permitiendo que la información sea retenida y recuperada con mayor facilidad en el futuro.

El verdadero arte de la memoria no es otro que el arte de la atención.

El falso mito de la multitarea

La noción de ser capaces de realizar múltiples tareas simultáneamente, conocida como multitarea, ha sido objeto de debate en la psicología y la neurociencia cognitiva. Si bien en el pasado se creía que las personas podían realizar eficientemente varias tareas al mismo tiempo, investigaciones recientes han revelado que lo que comúnmente se percibe como multitarea en realidad implica alternar rápidamente la atención entre diferentes actividades.

Estudios neurocientíficos, como los llevados a cabo por el profesor Earl Miller, (neurocientífico del MIT), han demostrado que el cerebro humano no está diseñado para manejar eficazmente múltiples tareas complejas simultáneamente. Más bien, cuando creemos estar realizando varias tareas al mismo tiempo, lo que realmente estamos haciendo es alternar nuestra atención de una tarea a otra en intervalos muy cortos.

Este cambio constante puede llevar a una disminución en la eficiencia y calidad del rendimiento en cada tarea individual.

Además, el fenómeno conocido como «costo de alternancia» sugiere que cada vez que cambiamos de una tarea a otra, se produce un retraso o una pérdida de tiempo debido a la necesidad de reorientar nuestra atención y retomar el contexto de la tarea anterior. Estos cambios repetidos pueden agotar los recursos mentales y afectar negativamente la productividad y precisión en comparación con enfocarse en una sola tarea a la vez.

Los estudios actuales respaldan la idea de que la multitarea real no es posible, con un cambio en la perspectiva, enfatizando la importancia de la atención selectiva y la concentración en una sola tarea como medios efectivos para mejorar la productividad y el rendimiento cognitivo.

Te conviertes en aquello a lo que prestas atención

Entrenando la atención desde la cuna

El desarrollo de la atención desde temprana edad es esencial. Así como enseñamos a los niños a leer o a escribir, debemos brindarles herramientas para mejorar su enfoque. Es aquí donde entran en juego herramientas como la relajación o  el ábaco japonés.

1 . Ábaco Japonés (Soroban)

Este antiguo dispositivo de cálculo, conocido como «soroban»,  no solo ayuda en el ámbito matemático, sino que también es una herramienta excepcional para entrenar la atención.
 

El ábaco japonés, con sus cuentas que requieren ser movidas con precisión para realizar cálculos, estimula el desarrollo cognitivo y la capacidad de mantener la concentración, así como la memoria y habilidad de visualización.

Su uso requiere atención plena y coordinación mano-ojo, fortaleciendo las habilidades mentales fundamentales para el aprendizaje y el desarrollo.

Diversos estudios han demostrado que el entrenamiento con ábaco japonés mejora la capacidad de atención y concentración tanto en niños como en adultos. La repetición de ejercicios con el ábaco no solo ejercita la mente, sino que también fomenta la paciencia, la perseverancia y la capacidad de concentrarse en tareas complejas.

En Neuromotiva hemos desarrollado el curso de ábaco japonés online más completo y adaptado a todas las edades, descubre una nueva forma de entrenar tu atención:

2 . Relajación

La práctica de la relajación en niños no solo fomenta un estado de calma y bienestar general, sino que también desempeña un papel fundamental en el entrenamiento de su atención.

Al promover técnicas de relajación, como la respiración profunda o la meditación-relajación guiada, se les enseña a los pequeños a gestionar el estrés, a reducir la ansiedad y a mejorar su capacidad para concentrarse.

Cuando los niños aprenden a relajarse, son más propensos a alcanzar un estado mental tranquilo y receptivo, lo que facilita la focalización en las tareas, fortaleciendo así su habilidad para mantener la atención en actividades específicas, ya sea en el aprendizaje, juegos o interacciones sociales. Además, la relajación puede potenciar la creatividad, la resolución de problemas y el control emocional, proporcionando a los niños herramientas valiosas para navegar eficazmente en un mundo lleno de estímulos.

Si quieres comenzar hoy  mismo a probar los beneficios de las relajaciones en los más pequeños puedes hacerlo con nuestras relajaciones gratuitas para niños guiadas por Mar Sánchez, psicóloga experta en entrenamiento mental y gestión emocional:

El rol del especialista: guiando el desarrollo de la atención

La intervención de un especialista es clave en el tratamiento y la comprensión de los desafíos de atención.

Daniel Goleman, reconocido por su trabajo en inteligencia emocional, ha destacado la importancia de acudir a profesionales para comprender y abordar estos trastornos. Los especialistas pueden proporcionar estrategias y técnicas personalizadas para mejorar la concentración y la gestión de la atención, ofreciendo un enfoque integral para abordar los desafíos que presentan el TDA y el TDAH.

En Neuromotiva, hemos desarrollado programas propios patentados para el entrenamiento de la atención en niños, jóvenes y adultos a través de actividades como Neuromotiva Niños, Neuromotiva Adultos o el Método TEN de Aprendizaje Acelerado.

Además si necesitas un diagnóstico personalizado o un proceso de neuroacompañamiento para superar tus dificultades de atención, puedes solicitar tu cita con Mar Sánchez, especialista en entrenamiento de la atención y gestión emocional.

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