La neuróbica es el «aeróbic» de la neuronas.  Con estos sencillos ejercicios crearás nuevas redes neuronales estimulando y potenciándo tu cerebro para un mejor rendimiento.

En nuestra vida cotidiana realizamos múltiples tareas de forma automatizada que no suponen ningún esfuerzo mental, cambiando pequeñas rutinas tendremos un cerebro activo y entrenado.

LEER ARTÍCULO:

Es bueno concienciarnos de que casi el 80% de nuestro día está ocupado en “rutinas”.  Rutinas que hacemos de forma automatizada y que no requieren ningún esfuerzo cerebral.

Nos levantamos por la mañana, nos duchamos, cepillamos los dientes, hacemos el desayuno, tomamos el café siempre con la misma mano, nos vamos a trabajar por la misma calle en la misma dirección, hacemos las tareas, miramos los mails siempre de la misma manera… lo que hacemos es “acomodar” el cerebro, no requiere ningún esfuerzo cerebral,  por lo cual no lo estamos fortaleciendo; estamos limitando todo el potencial que tenemos.

Al cerebro le gusta la “marcha”,  y NeuroMotiva-T está creado para darle “marcha” a nuestro cerebro, superar retos y esto lo vamos a hacer con una especie de “gimnasio cerebral”, donde aportamos con estos ejercicios (que podemos compartir en casa) como ese pequeño gimnasio al que vamos a ir con nuestras neuronas.  Entonces vamos a convertir estas rutinas en un gran reto; hacer las cosas de forma diferente.

Os vamos a proponer 2 ejercicios neuróbicos,  qué es cómo se llama cuando cambiamos esas rutinas:

El primero lo podemos hacer ahora, incluso los que van conduciendo, delante de unos semáforos y si estamos parados,  vamos a cambiar el reloj de muñeca si lo llevamos en la mano izquierda lo vamos a pasar a la mano derecha.  Eso en un principio nos produce cierta incomodidad, pero está en comodidad le beneficia muchísimo a nuestro cerebro porque lo que estamos haciendo es cambiar el patrón mental y si alguien os pregunta la hora y nos vamos a la mano en la que lo solemos tener habitualmente, enseguida nos iremos a la otra a mirar la hora. Entonces, acordaros, esta semana cambiamos el reloj de muñeca; en el momento en el que ya no nos moleste, ya no será un ejercicio neuróbico, y ya puede ir a la otra mano y crearemos otro.

El segundo ejercicio es de otro automatismo que tenemos totalmente interiorizado: ¿Dónde nos sentamos a comer en la mesa?, ¿Dónde desayunamos?, ¿Dónde se sienta mamá?, ¿Dónde se sienta papá?, ¿Dónde se sientan los niños, los abuelos,…? Cuando vamos a comidas de trabajo casi siempre nos sentamos en el mismo sitio, o si estamos yendo a un curso siempre me pongo al lado de menganito o fulanito,  pues vamos a cambiar de sitio.  Si en casa todos tenemos un lugar “adjudicado”,  esta semana vamos a jugar a cambiarnos de sitio ¿Para qué? Para tener otra perspectiva, para trabajar nuestra orientación y nuestra percepción, de manera que si quién me pide el pan siempre es mi hija mayor si cambio de sitio ya tengo otra visión y mi hija mayor le tiene que pedir el pan a otra persona…

Espero que os haya gustado, queridos “Neurofans”, que os voy a llamar así porque acordaros que aquello que no se usa se pierde, por lo cual hay que entrenar la mente.

¡Hasta la semana que viene queridos NEUROFANS, y no os olvidéis de “NeuroMotivar” vuestro cerebro!

Deja un comentario

Cerrar