Un equipo de trabajo se describe como un grupo de personas que de forma organizada colaboran juntas para alcanzar unos objetivos comunes, ¿Pero cómo aprovechar el máximo potencial de este sistema? La respuesta la encontramos en el coaching de equipos.

 

Qué es el coaching de equipos

El coaching de equipos es una de las mejores herramientas para que un equipo de trabajo descubra toda su potencialidad y la dirija hacia una toma de decisiones responsable en la empresa que permitirá la consecución de los objetivos marcados.

¿Pero cómo mejorar el desarrollo y rendimiento de un equipo en beneficio de la empresa? El coach ejecutivo César Piqueras define el coaching de equipo como un recurso que actúa de espejo, ofreciendo un reflejo fidedigno a los miembros constituyentes de este sistema para que así puedan tomar una plena conciencia sobre su situación.

En un principio nos puede parecer que esta nueva información que obtiene el equipo al tomar conciencia de sí mismo es irrelevante, pero nada más lejos de la realidad: los miembros del equipo descubren una identidad colectiva, conocen qué tipo de relaciones interpersonales establecen entre ellos y analizan la gestión que emplean cuando un conflicto requiere ser resuelto.

Conseguir esta información representa una enorme oportunidad para el desarrollo y rendimiento óptimo del equipo, permitiendo subsanar todos aquellos obstáculos que actuaban de forma limitante impidiendo alcanzar los resultados deseados.

 

La labor del coach en el coaching de equipos

El coach es un entrenador que permitirá desarrollar todas las capacidades y habilidades del equipo, no obstante, no actuará como líder ya que no es su responsabilidad, y tampoco dictaminará qué pasos debe seguir el equipo de trabajo, recordemos que precisamente el proceso de coaching es el que permite que el equipo pueda tomar las mejores decisiones.

No por ello la labor del coach deja de ser importante, de hecho, en muchas empresas es esencial ya que actúa como un agente capaz de facilitar los cambios necesarios y permitir que el equipo supere los bloqueos y pase a una acción constructiva y positiva.

A través de la figura del coach profesional tanto el líder del equipo como los miembros pertenecientes al mismo serán capaces de obtener un verdadero autoconocimiento e identificar por ellos mismos los problemas que impiden un óptimo rendimiento y productividad.

El coach acompañará al equipo durante este proceso y será el encargado de empatizar con la energía que presente el grupo, realizar las preguntas adecuadas que permitan iniciar el autoconocimiento del equipo, promover una completa toma de responsabilidad grupal y catalizar un cambio emocional que posteriormente permitirá cambiar el comportamiento en beneficio de alcanzar los objetivos propuestos.

 

El coaching sistémico de equipos

Este tipo de coaching se basa en la teoría de sistemas, entendiendo que un sistema es un conjunto de elementos ordenados que se relacionan e interactúan entre sí y que por lo tanto un cambio en un determinado elemento generará una transformación global o sistémica.

El coaching sistémico facilita la comprensión de la dinámica y la realidad de cualquier sistema, en este caso, del equipo de trabajo, facilitando así soluciones eficaces que sin un extremo gasto de energía y recursos conducen al grupo al éxito y al equilibrio.

A través de este proceso de coaching es posible ordenar todos los elementos que conforman el sistema o equipo, (estrategias, objetivos, recursos humanos) para así establecer relaciones saludables que van a favorecer un adecuado rendimiento, un aumento en el bienestar y la motivación y obviamente una consecución más rápida de los objetivos fijados.

El coaching sistémico de equipos permite desbloquear aquellas situaciones que no son saludables para así generar un cambio real, fructífero y sostenido en el tiempo.

 

Un equipo de trabajo necesita ser entrenado cuando no funciona bien

Cualquier equipo puede mejorar su rendimiento ante un proceso de coaching llevado a cabo de forma adecuada, no obstante, esta herramienta se hace urgente e imprescindible cuando tenemos ante nosotros claras señales de disfuncionalidad en el grupo de trabajo.

No obstante, es posible que se haga complejo identificarlas, por ello a continuación te mostramos aquellos signos principales que te indican la necesidad de una intervención temprana:

  • Falta de definición en los roles: No es posible alcanzar los objetivos fijados si no se han definido de forma adecuada los roles de cada uno de los miembros del equipo. Cuando la función de cada miembro es confusa no nos debe extrañar que enseguida exista falta de coordinación, inevitablemente esto se traduce en falta de productividad y en una mala utilización de los recursos existentes.
  • Improductividad en las reuniones: Las reuniones son una herramienta esencial para el equipo, no obstante, cuando una reunión se alarga durante horas y finalmente no existen conclusiones, cuando los miembros no son puntuales o cuando la atención se desvía hacia estímulos que no la necesitan, esto indica que la salud del equipo empieza a verse mermada.
  • Problemas en la comunicación: Debe existir una comunicación fluida y positiva entre todos los miembros del equipo independientemente de su cargo de responsabilidad, cuando esto no sucede se crea un entorno de malestar, donde la escucha activa brilla por su ausencia y en consecuencia solo obtenemos falta de productividad y un mal ambiente laboral.
  • Actitud individualista: Los miembros de un equipo deben trabajar para obtener una meta común y obviamente este es un camino que debe realizarse de forma colectiva. De nada sirve que cada trabajador aporte lo mejor de sí mismo si no lo hace teniendo en cuenta el bienestar común.
  • Falta de liderazgo en el líder: Parece imposible, pero en múltiples ocasiones un líder carece de la actitud inherente al liderazgo. Ante esta situación encontramos a un directivo que no es capaz de transmitir de forma clara cuáles son sus ideas y objetivos, esto a su vez, lo distanciará irremediablemente del equipo que lidera.
  • Problemas en las relaciones interpersonales: Este es un mal común en numerosos equipos en los que encontramos compañeros que no están dispuestos a colaborar, líderes que desprenden negatividad y autoritarismo y conflictos que aparecen de forma continua sin que puedan ser gestionados adecuadamente.

¿Detectas alguno de estos síntomas en tu equipo? Nosotros te ofrecemos todos los recursos necesarios para subsanar esta situación y obtener lo mejor de tu negocio, gracias a la PNL e inteligencia emocional.

 

La PNL en el coaching de equipos

En el ámbito del coaching empresarial, ejecutivo o de equipos, la PNL o programación neurolingüística es una de las herramientas más empleadas y demandadas debido a su gran eficacia para asentar las bases que nos permitirán obtener los resultados que necesitamos.

La PNL abarca la importante relación entre la forma de comunicarse (verbal y no verbal), la percepción que una persona forma ante un determinado hecho y el comportamiento o actuación que se deriva de esta percepción.

Para comprender los importantes beneficios que la PNL puede ofrecer a una empresa o equipo de trabajo debemos mencionar los pilares básicos sobre los cuales se sustenta esta disciplina:

  • Resultados: El conjunto de técnicas neurolingüísticas se basará siempre en la premisa de que el hecho de que una persona pueda conocer con exactitud qué desea y qué necesita es un factor imprescindible para la consecución de sus metas.
  • Agudeza sensorial: Se trata de la capacidad de poder observar y obtener información a través de todos los sentidos, lo que permite responder de forma más constructiva ante cualquier situación, ya se dé en el ámbito laboral o personal. Es un elemento básico para lograr una buena conexión.
  • Conexión: Hace referencia a una comunicación positiva y armoniosa que permita minimizar las diferencias y maximizar las similitudes para así mejorar la resolución de conflictos y evitar los ambientes laborales nocivos.
  • Flexibilidad: Si las acciones que tomamos no nos llevan a obtener el resultado deseado necesitamos ser flexibles, es decir, poder modelar nuestro comportamiento para así obtener resultados distintos y más próximos a nuestros objetivos.

 

Formación en coaching de equipos

Desde Neuromotiva te ofrecemos la posibilidad de mejorar el rendimiento de un equipo de trabajo a través de relaciones interpersonales más saludables que llevarán a la consecución de los objetivos definidos: optimizando las habilidades de cada miembro será posible aumentar la productividad del equipo.

Esto es posible gracias al curso de Comunicación Positiva con PNL aplicado a empresas que propone una formación vivencial y amena destinada principalmente a aquellos líderes dispuestos a obtener lo mejor de cada uno de los miembros de su equipo de trabajo.

Podrás obtener todos los recursos necesarios para aplicar la PNL en tu ámbito laboral a través de dos módulos, cuya duración es de 8 horas cada uno, en los mismos se trabajarán aspectos de gran importancia en el contexto de un ambiente idóneo para el aprendizaje.

Una empresa que se comunica de forma eficaz es una empresa capaz de desarrollar todo su potencial, por lo tanto, si eres líder o jefe de equipo encontrarás en esta formación la mejor herramienta para mejorar tu capacidad comunicativa, generar un buen ambiente laboral y aumentar la productividad.