Fases-sueno_NeuromotivaOs ofrecemos NeuroMotivaTE Radio, tu nuevo gimnasio mental en las ondas. Hoy nuestra psicóloga Mar Sánchez nos hablará sobre qué hace nuestro cerebro mientras estamos dormidos y la importancia de tener un descanso saludable. Además nos ofrecerá un sencillo ejercicio para entrenar la vinculación de hemisferios.

Puedes escuchar en directo el espacio NeuromotivaTE todos los martes a las 19:45 dentro del programa «Salud y medicina hoy» de Intereconomía Radio Coruña (87.7),

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Mar Sánchez (directora y psicóloga NeuroMotiva): ¡Hola, queridos neurofans! estamos encantados de estar una semana más en NeuroMotivaTE, vuestro particular gimnasio cerebral. Hoy continuaremos aprendiendo más cosas de este gran tesoro que es nuestro cerebro.

La semana pasada, ¿os acordáis?, os proponíamos un estupendo ejercicio de activación mental que le llamábamos “figuras geométricas”. ¿No sé si lo habéis practicado?, consistía en hacer movimientos diferentes con la mano derecha e izquierda y ver cómo sincronizamos distintos movimientos haciendo distintas figuras con las dos manos.

Neuromotiva vinculación hemisferios juego pulgaresEsta semana vamos a proponer otro ejercicio. Qué ocurre cuando uno empieza a hacer ejercicio físico y ya sabemos que hemos hecho lo más difícil,  que es coger la rutina, pues seguro que ahora nuestro cerebro está deseando tener nuevos desafíos.  Algunos de nuestros oyentes dirán: ¿Qué tendremos que hacer esta semana como reto mental de vinculación de hemisferios? Pues le vamos a llamar el “juego de los pulgares”; obviamente, si le llamamos el juego de los pulgares vamos a tener que utilizarlos.  Lo que vamos a hacer en primer lugar, es poner las manos frente hacia nuestro pecho o nuestra cara, con las palmas hacia fuera. La mano izquierda formara un puño con el pulgar señalando a nuestra mano derecha y en la mano derecha vamos a poner solo 4 deditos, el pulgar irá para dentro. ¿Estáis? ¡Muy bien! Ahora consiste en cambiar justo el movimiento, cuando yo diga “Cambio”,  la mano izquierda pasará a tener cuatro dedos y en la mano derecha se formará un puño con el pulgar señalando la mano izquierda ¡Eso es, fantástico! ¡Cambio!, ¡Cambio!, ¡Cambio!… Al principio cuesta un poquito, lo que estamos haciendo con este ejercicio  es intentar sincronizar el diferente movimiento que tienen ambas manos.  Os lo dejamos de reto para esta semana, para que lo trabajéis y para qué estimuléis también esas nuevas conexiones que estamos creando con ejercicios que se plantean como juegos y que son geniales para nuestro cerebro.

Recordad que si en este momento no podemos usar las manos porque tenemos algún tipo de diversidad funcional,  podemos hacerlo igual visualizando el ejercicio como si lo estuviéramos haciendo, es igual de efectivo.

Esta semana os traemos más datos curiosos del funcionamiento de nuestro cerebro.  ¿Sabéis que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo? Sí, un tercio, parece tanto que algunos pensarán “¡Qué desperdicio!”, de hecho hay algunos que alardean de dormir sólo 3 o 4 horas, si supieran lo que esto produce en su cerebro no lo harían.

Realmente ¿Sabemos qué hace nuestro cerebro mientras duerme y qué no puede hacer durante el día cuando estamos despiertos? Hoy os lo vamos a contar.

Dormir sirve, como ya sabemos todos, para reponer la energía química del cuerpo consumida durante el día. Dormir sirve también para memorizar y consolidar esa información que hemos aprendido a lo largo del día, de ahí la importancia que de que los estudiantes cuiden sus horas de sueño, ¡Es fundamental!

Mientras que dormimos también se regula la temperatura de nuestro cerebro, cosa que no puede hacer durante el día, y sobre todo, dormir “limpia” el cerebro. ¿Qué quiere decir esto? Pues igual que cuando se limpia una oficina o una fábrica por la noche para poder operar perfectamente el día siguiente, el cerebro necesita limpieza y lo hace cual sereno en la noche, se pone de faena de limpieza mientras que descansamos, para ello no utiliza la vaporetta, sino que tiene un sistema único denominado “glinfático” que es 10 veces más activo durante el sueño y que está gestionado por unas células cerebrales que se llaman de “gliales” y que complementan el trabajo de las neuronas. ¿Cómo lo hacen? De forma muy sencilla,  como si tuviesen tuberías aprovechan los vasos sanguíneos del cerebro para deshacerse de los residuos drenando los desechos al hígado.  La misma función que ejerce el sistema linfático que todos conocemos para limpiar nuestro cuerpo.  Es como si tuviéramos dos servicios de limpieza, uno más lento: el linfático y otro más rápido: el de cerebro, llamado glinfático.  Por eso es tan importante dormir, porque aunque el cerebro permanece despierto en las distintas fases del sueño, tiene una función fundamental que es eliminar desechos.

En cuanto al sueño es importante saber que pasamos distintas fases.  A la hora de dormir algunos estudiosos de nuestro cerebro nos hablan de 5 fases; desde esa somnolencia inicial (la semana pasada hablábamos de las ondas cerebrales,  de cómo se va ampliando la onda, cómo la frecuencia se hace menos intensa),  esta primera fase sería esa “cabezada” que echamos a veces en el sofá y que si nos despiertan reaccionamos con rapidez y negamos la mayor, diciendo que no nos hemos quedado dormidos.  Luego pasaríamos a otra segunda fase que sería un sueño más superficial, donde nuestros sentidos se relajan pero aún no es un “sueño reparador” para el cerebro.  Hay que esperar a la tercera fase,  que es un sueño medianamente profundo, donde ya estamos pasando a unas ondas Theta, como decíamos la semana pasada, para llegar allí, a ese momento de inconsciencia total, donde nuestro organismo puede recuperarse tanto física como mentalmente.  Es una fase estupenda, ya que las ondas cerebrales son más intensas en zonas del cerebro relacionadas con tareas recién aprendidas; después de haber estudiado un tema es una estupenda estrategia, porque es como si se ordenara la información en el cerebro. Digamos que es esta fase que le llamamos, y que de todos es conocido, el sueño REM que se llama así porque advertimos que los ojos bailan con movimientos rápidos.  Aquí, si  lo miramos en un electro, la intensidad de ondas de nuestro cerebro estaría muy activa, casi una locura de actividad, sin embargo ocurre también cuando soñamos en esta fase REM que nuestro cerebro está visualizando todos los movimientos como si estuviera haciéndolos realmente, cuántos hemos tenido la sensación de estar echando una carrera por ejemplo aunque realmente no nos movemos del sitio.

El ciclo completo de un sueño reparador serían unos 90 minutos más o menos. Cuando nacemos sólo tenemos dos de estas cinco fases, del sueño profundo de la fase REM ¡Qué maravilla verdad! y otra fase más suave,  porque si tuviéramos el ciclo completo cuando somos bebés, necesitaríamos mucho más tiempo para dormir, y no podríamos comer cada dos horas;  por eso estas distintas fases del sueño se van desarrollando a medida que vamos creciendo hasta la edad adulta. Cuando llegamos a una cierta edad, estos ciclos a veces se ven interrumpidos y no son tan largos por el desgaste orgánico que tenemos.

Nuestra recomendación sería dormir sin despertador, aunque sabemos que a veces no es posible, porque así completaríamos en un sueño natural donde no tendríamos despertadores, esos cinco ciclos completos.  Aunque esto no sea posible, dejamos nuestra recomendación; y esta noche os deseamos dulces sueños múltiplos de 90, de esos 90 minutos que dura un ciclo completo del sueño.

Los estudios en neurociencia aporta muchas estrategias, como es el dormir ese tiempo después de estudiar (nos acostamos y quedamos un ratillo ahí,  y fija esa información mucho mejor en la memoria y por más tiempo).  Hay muchas anécdotas de este tipo,  como Paul McCartney por ejemplo,  que muchas de las canciones que son conocidas por todos,  pues él las soñó y luego cuando se despertó las escribió, y han sido fantásticas.  ¡Hay que descansar para crear!

Espero que os hayan gustado estas recomendaciones que os hemos dado hoy en vuestro especial gimnasio cerebral.  Al cerebro sabemos que le gusta la marcha, lo decimos todas las semanas, hay que ir al gimnasio y aquí lo que hacemos es usar el cerebro para que no se pierda, para cuidarlo.

El cerebro lo es todo y cuidarlo es poco,  ¡Hasta la semana que viene queridos, NEUROFANS!

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